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VENDO O CAMBIO PRECIOSA CASA RURAL EN LA SIERRA DE AITANA. VER MÁS INFORMACIÓN EN http://www.truequeinmo.com/propiedades_detalle.asp?id=1076
24 Jul 2009
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Preciosas casas de 3 recamaras nivel medio residencial
2 Aug 2009
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Con cancion de Manray preciosa animacione sobre animales y amor XD
8 Aug 2009
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Preciosa melodía del gran cantante Orlando Belis en contra de las infames Corridas de Toros.
17 Sep 2009
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http://hombrelobo.com - Una galerías comerciales preciosas en el centro de Sidney. Distributed by Tubemogul.
19 Sep 2009
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Una preciosa cancion , romantica , espero que os guste y porfavor me dejais un comentario SI? gracias asi me animo a poner mas , con humilda para todos , CADILEJAS . amatisa
20 Sep 2009
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¿Qué debo hacer para ser salvo? -UN AUTOEXAMEN- Ya que la evidencia de salvación genuina es la presencia del Espíritu Santo en el individuo, ¿cómo se puede verificar esto? ¿Cómo podemos estar razonablemente seguros sobre nosotros, así como sobre otros, sin ser culpables de juzgar? Para contestar esto, tomemos primero nuestro propio caso; hay varias “pruebas’’’ que podemos tomar para determinar Su presencia en nosotros: (todas las citas bíblicas son de La Santa Biblia Reina-Valera, revisión de 1960). 1. Romanos 8:16 nos dice: “El Espíritu mismo [entonces] da testimonio a nuestro espíritu, [asegurándonos] de que somos hijos de Dios’’. ¡Primero que todo, tenemos el testimonio inconmovible dentro de nosotros! El Espíritu de Dios que mora en nosotros constantemente nos asegura que pertenecemos a Jesucristo. “Sabemos’’ por intuición que esto es un hecho. 2. Todo el libro de Primera de Juan fue escrito como una “prueba’’ para determinar la realidad de la salvación. El versículo tres del capítulo uno nos dice: “Lo que hemos visto y [nosotros] oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión [que es la marca que distingue a los cristianos] verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo’’, el Mesías. La comunión que disfrutan los cristianos genuinos es prueba positiva de la salvación. Aquellos que dicen creer en Cristo, pero sin embargo raramente asisten a la iglesia para adorar a Dios y asociarse con otros creyentes, ¡posiblemente se están engañando a sí mismos! ¡Un cristiano que ha dado marcha atrás puede mantenerse fuera de la iglesia y lejos de otros creyentes, pero les garantizo por experiencia de primera mano que nunca habrá un momento en que se sienta cómodo con ello! Del otro lado de la moneda, el versículo 8 enseña que si negamos la existencia del pecado dentro de nosotros, la Verdad no está en nosotros. El versículo 3 del capítulo dos nos enseña que somos genuinos y “crecemos en gracia y conocimiento de Cristo’’, si guardamos sus mandamientos. El versículo 10 nos enseña que somos de Cristo si amamos a los hermanos. Una vez más aquellos que se ausentan habitualmente de la casa de Dios y no hacen claro que aman estar cerca de los hijos de Dios, tienen mucha posibilidad de ser cizaña y no trigo. El versículo 15 nos enseña que si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. “Cristianos mundanos” es casi una contradicción de términos y aquellos que dicen creer en Cristo, pero todavía se aferran al sistema de valores de este mundo, son sospechosos. 3. 1 Juan 5:13 nos informa que el libro entero de 1 Juan fue escrito de modo que podamos saber que tenemos vida eterna en Cristo. 4. La Palabra de Dios nos enseña que la Biblia es incomprensible para el “hombre natural’’; Ella es un libro espiritual y la persona que no es salva no sólo esta ciega espiritualmente, sino que 1 Corintios 2:14 nos dice que “es incapaz’’ de saber aquello que se discierne espiritualmente. ¿Entiende usted la Biblia? ¿Tiene sentido para usted y le habla a su corazón? ¿Lo declara culpable de su pecado y le enseña el camino correcto? ¡Si usted puede contestar de veras que “sí’’ a estas preguntas, usted es un hijo de Dios y el Espíritu Santo mora en usted! ¡Si no puede contestar verdaderamente que “sí’’ a estas preguntas, entonces usted probablemente no es salvo y necesita ir al final de esta página al mensaje de Salvación y repasar los pasos en honestidad y sinceridad de corazón de modo que usted pueda ser salvo! “Usted tiene que nacer de nuevo’’ La Biblia es bien clara en cuanto a la necesidad de que la persona tiene que “Nacer de Nuevo’’ si quiere recibir la vida eterna. Jesús usó este término, en Juan 3:3-7, cuando le dijo a Nicodemo: “Tienes que nacer de nuevo’’ para entrar al Reino de los Cielos. Ya que esta necesidad es tan crítica, Satanás ha atacado con todo su poder por dos mil años, causando que la mayoría de las iglesias “cristianas’’ dejen de enseñar esta doctrina, aunque nadie puede ser salvo sin experimentar esta maravillosa conversión espiritual. Sin embargo, el arma más efectiva de Satanás contra los Nacidos de Nuevo ha sido, y es aún , la confusión. Afortunadamente, en forma amorosa Jesús hizo este proceso de transformación muy simple, tan simple que incluso aquellos que son retardados o poco educados puedan comprenderlo. Hay varios pasos para ser Nacido de Nuevo, que se enumeran más adelante: 1. Entienda que TODOS los hombres que han nacido son pecadores. Romanos 3:23, dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios’’. Este mensaje de que todos los hombres son pecadores es ampliamente repetido a través de la Escritura. Esto significa que usted es un pecador a los ojos de un Dios airado, que debe castigar todo pecado. ¿Cree usted que es un pecador? 2. Ya que el hombre es un pecador imperfecto, y Dios es un Dios perfecto, ningún hombre puede salvarse a sí mismo. Jesús hizo muy claro este hecho en Mateo 5:48, cuando dijo: “Sed pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto’’. Si todos tenemos que ser perfeccionados a los ojos de Dios, ¿cómo puede llegar alguien al cielo, especialmente ya que la Biblia declara, repetidamente, que TODAS las personas son pecadoras? Obviamente, nadie va a llegar al cielo de esta forma, tratando de ser “lo bastante bueno’’ para merecer el cielo. Ya que la Biblia dice que habrá incontables millones de millones en el cielo, debe haber alguna otra forma de llegar allá, otra que no sea tratar de ser “bastante bueno’’. Usted también debe sentir mucho pesar por sus pecados, y querer que le sean perdonados. Esto es conocido como Arrepentimiento. La palabra Arrepentirse significa sentir mucho pesar por sus pecados, y no querer pecar más. Arrepentimiento significa el deseo de dar un giro de 180 grados a su vida. Esto no significa que usted no volverá a pecar otra vez, sino que significa que el pecado se convertirá en la excepción en su vida, no en la regla. 3. Cuando el Hijo sin pecado de Dios, Jesucristo, derramó su preciosa sangre en la cruz del Calvario, murió por los pecados del mundo, es decir murio en lugar nuestro, como un sustituto expiatorio. Y al hacer eso, sufrió la ira de Dios el Padre por nuestros pecados. El pagó la penalidad por ese pecado en su propio cuerpo y compró su eterna redención. ¡Esto lo capacita para dar como un don gratis Su propia santidad y justicia a aquellos que creen en El y confían en El para su salvación, haciéndolos absolutamente perfectos a ojos de Dios! Romanos 6:23 dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro’’. Ninguno de nosotros merece ser salvo; en su amor y misericordia Dios extiende su gracia a aquellos que han de creer. Gracia se define como “favor inmerecido’’. 4. En Efesios 2:8-9, el apóstol Pablo reitera su enseñanza de que la vida eterna con Dios es un don gratis. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe’’. Ningún hombre puede estar de pie ante Dios por la eternidad, y gloriarse de que “ganó’’ su camino al cielo. Todas las personas en el cielo estarán allí sólo por el don GRATUITO de Jesús, que El obtuvo de Dios debido a su sacrificio sustituto en la cruz. En lugar de castigar los pecados individuales de cada persona, Dios echó todos esos pecados sobre Jesús en la cruz (Isaías 53:2-12). Ahora, usted probablemente está pensando, “¿Cómo puedo obtener este regalo gratis de la vida eterna?’’. Nuevamente, la Biblia no se queda callada. En Hechos 16:25-33, el carcelero le preguntó ansiosamente a Pablo: “¿Qué tengo que hacer para ser salvo?’’. Pablo respondió: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo…’’, versículo 31. Usted debe CREER en Jesucristo como su Señor y Salvador. Para creer de verdad, usted debe poner toda su fe y confianza en Cristo y depender de El como su única esperanza de salvación y vida eterna. Esto es un asunto del corazón y usted no puede esperar que engañará a Dios fingiendo, porque El sabe todo sobre usted. Muchas personas creen equivocadamente que por meramente creer los hechos concernientes a la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, recibirán automáticamente el regalo de la vida eterna. Pero ese no es el caso. Los predicadores le llaman a eso “conocer con la cabeza y no conocer con el corazón’’. La salvación se otorga gratis, pero sólo para aquellos que son creyentes genuinos. 5. En Juan 1:1,14, vemos que Jesucristo es Dios, igual a Dios, presente con Dios desde antes del inicio del tiempo, y el verdadero Creador del Universo. El es 100% Dios y 100% humano al mismo tiempo, lo cual es la razón por la que El usó ambos títulos durante su ministerio, Hijo de Dios e hijo del hombre. Para ser Nacido de Nuevo, usted debe creer en esta doctrina sobre Jesucristo. El versículo 14 es el más importante, la enseñanza de que Jesús se hizo hombre. Esta enseñanza se convierte en un punto de separación entre los seguidores de Cristo y del Anticristo. En 1 Juan 4:1-3, vemos que cualquiera que niega que Jesús ha venido en carne es el espíritu del anticristo. Esto es justo lo que los gnósticos de ese día estaban diciendo, que Jesús el humano no era el Dios Mesías encarnado; en su lugar, la “Conciencia del Cristo’’, la “Conciencia del Mesías’’, le llegó a Jesús en su bautismo y lo abandonó en la cruz; ellos creen que Jesús no era Dios y Hombre. El movimiento de la nueva era y la masonería han resucitado esta blasfemia y le han añadido. 6. Isaías 53:6 predice exactamente lo que Jesucristo hizo por nosotros en la cruz: “Jehová [Dios el Padre] cargó en él el pecado de todos nosotros’’. ¡Alabado sea Dios! ¡Sólo la sabiduría, la gracia, y el poder del Dios Todopoderoso podría concebir un plan de salvación tan benévolo! La naturaleza de Dios es tal que el pecado debe ser castigado. ¡Punto! Pero Dios estableció un plan por el cual un sustituto inocente sería castigado en lugar de la persona culpable. En el Viejo Testamento, Dios permitió que el cordero fuera el sacrificio sustitutivo por el pecado; Jesús entonces se convirtió en el sacrificio sustitutivo final, por todos los pecados del mundo. El suyo fue el sacrificio perfecto, que nunca necesita ser repetido, y que salva a todas las personas para siempre jamás. Usted debe creer, y entender, este principio del Castigo Sustitutivo, antes de que usted pueda Nacer de Nuevo. Y usted debe creer que Jesucristo se convirtió en el Castigo Sustituto Perfecto por USTED, antes de que pueda Nacer de Nuevo. Ahora que usted entiende estas Verdades, y cree que son para su vida, necesita entender cómo puede obtener este regalo GRATIS de la vida eterna a través de Jesucristo. Después de todo, si yo fuera a tratar de darle a usted un regalo GRATIS, ese regalo no se convertiría en suyo si usted se rehusara a extender su brazo y tomar ese regalo de mi mano. Así que está aquí. Usted debe extender su brazo y tomar este regalo GRATIS de la Vida Eterna de la mano de Jesucristo. ¿Cómo se hace esto? Mediante la Fe Salvadora. Note que dije Fe Salvadora. Hay tipos de fe que no harán que usted se salve. Usted podría tener una fe de “conocimiento mental’’ que simplemente afirma intelectualmente los hechos de la persona de Jesucristo, pero eso no es la Fe Salvadora. Usted podría estar en una “iglesia’’ o en una secta que enseña muchas verdades sobre Jesucristo, pero que enseña que usted debe hacer muchas cosas para ganarse el camino al cielo. Esto no es la Fe Salvadora. La Fe Salvadora es creer en Jesucristo, y sólo en El, para su Salvación. Si usted piensa que necesita hacer cualquier cosa para ser salvo en vez de creer en la obra de Jesús en la cruz, usted es culpable de violar Efesios 2:8-9 e Isaías 53:6b. La mayoría de las sectas y de las falsas religiones cristianas yerran en este punto; añaden cosas que son “necesarias’’ para la salvación, u ofrecen una forma falsa de llegar al cielo, como la salvación por el bautismo. ¿Desea usted este Regalo de Vida Eterna por el que Jesús dejó el cielo y murió en la cruz para dárselo? Si su respuesta es “Sí’’, inmediatamente usted puede tener Vida Eterna. Déjeme aclarar exactamente lo que esto implica. Primero, usted va a transferir su confianza, su esperanza de vida eterna de lo que usted ha estado haciendo a lo que Jesucristo ha hecho por usted en la cruz. Jesús tomará su pecado y le transferirá A USTED su posición a la diestra del Padre, lo que llamamos Su justicia. Esto significa que aunque hemos dejado repetidamente de seguir los mandamientos de Dios, Cristo obedeció en forma perfecta todas las leyes de Dios. El vivió la vida perfecta, de modo que El pudiera ser el perfecto sacrificio inocente y sustitutivo que Dios pudiera aceptar por sus [los de usted] pecados, y los pecados del mundo entero, para todos los que crean en El. ¿Está usted dispuesto a arrepentirse ahora mismo de sus pecados, y convertirse en un miembro responsable de la familia eterna de Dios, siguiéndole y sirviéndole como miembro de Su familia eterna, siguiéndole y sirviéndole como miembro de Su cuerpo, la Iglesia? Si su respuesta de corazón es “Sí’’, entonces podemos ir a El en oración, y podemos decirle que usted quiere dejar de confiar en cualquier otra cosa para su Salvación Eterna, especialmente en cuanto a lo que usted pueda hacer por sí mismo. Usted puede poner su confianza en El y sólo en El para su salvación. Antes de que digamos esta simple oración, necesito señalar que el Señor Jesucristo está mirando más su corazón que lo que escucha lo que dicen sus labios. Como El prometió, “Y me buscaréis, y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13). Si esto es lo que usted pretende cuando el Señor escuche su oración y le dé vida eterna, ahora mismo, en la privacidad de su hogar, déjeme orar. “Padre, te pido que otorgues el regalo GRATIS de la vida eterna. Que tu Espíritu Santo lo atraiga a él o la atraiga a ella a Ti Mismo. Dale fe para creer Tus maravillosas promesas. Dale arrepentimiento para abandonar sus pecados. Revélale hoy a Jesucristo crucificado como el perfecto sacrificio sustitutivo’’. Ahora mismo Jesucristo está con usted. Usted ahora no está hablando con nadie, sino con El. Si realmente usted quiere Nacer de Nuevo, dentro de la Familia Eterna de Dios por medio de Jesucristo, diga esta oración, pero de corazón. “Señor Jesús, quiero que vengas y tomes mi vida ahora. Soy un pecador. He estado confiando en mí mismo y en mis buenas obras, y en otras cosas. Pero ahora pongo en ti mi confianza. Quiero que Tú seas mi salvador personal. Creo que Tú moriste por mí. Te recibo como mi Señor y el Amo de mi vida. Ayúdame a abandonar mis pecados y a seguirte. Te doy gracias por Tu oferta del regalo GRATIS de la vida eterna. No lo merezco, pero gracias por él. Amén’’. Ahora, permítame orar. “Padre, has escuchado la oración que se ha dicho. Te pido en este momento de paz, que Tu Espíritu Santo le dé absoluta seguridad de la vida eterna; le otorgue la certidumbre de que sus pecados son perdonados. Concédele que pueda escuchar, en lo profundo de su alma, Tu voz diciendo: “Tus pecados te han sido perdonados. Ve en paz’’. Concédele, oh Jesús, que pueda escuchar tu voz diciendo: “Cuanto está lejos el oriente del occidente, así he alejado tus pecados de ti, para nunca más recordarlos en contra tuya. [La persona] que crea en Mí nunca vendrá a condenación. El que cree en mí ha pasado de muerte a vida. El que cree en mí no morirá, sino que tiene vida eterna [parafraseado el Salmo 103:12; Juan 3:18; 5:24; 3:16]. En el nombre de Jesús oro. Amén’’. Usted acaba de repetir la oración más importante que haya dicho en su vida. Si fue sincero en esta oración, quiero que vea lo que dice Jesús sobre lo que usted acaba de hacer. En Juan 6:47, Jesús dice: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna’’. En su oración usted no oyó coros de ángeles ni vio visiones; sin embargo, por un simple acto de fe, usted ha puesto su confianza para su salvación eterna en Jesucristo. La Fe que Salva es confiar SOLO en Jesucristo para recibir salvación. Si usted sintió en su corazón lo que dijo con sus labios, usted tiene la promesa de Jesucristo de que El ha perdonado sus pecados, y lo ha adoptado en su reino, y le ha dado vida eterna en el cielo con El. Si esto suena tan simple que usted tiene problemas para creer que pueda ser cierto, la Biblia le asegura que es definitivamente ciertísimo. A través de los siglos, el hombre ha complicado en forma deliberada este simple Plan de Salvación, ¡por lo que la mayoría de las personas no saben la forma tan simple y sencilla en que Dios ha planeado que sea la salvación a través de Jesucristo! Es por esto que Jesús dijo que nadie puede arrebatar a ninguno de los Suyos, que son Nacidos de Nuevo, de la mano del Padre. ¿Cómo puede usted saber con certeza que ha nacido de nuevo? Por favor, no espere una experiencia que haga que “la tierra tiemble’’, porque en la mayoría de los casos sucede en una forma bastante pacífica, una sensación de alivio y de que se ha levantado una carga. No habrá fuegos artificiales ni ninguna banda tocará, sólo una profunda calma que está muy adentro. Pero con el correr del tiempo, he encontrado que uno de los mejores indicadores del Nuevo Nacimiento es un genuino entendimiento de la Palabra de Dios. Antes de Nacer de Nuevo, el “hombre natural’’, como lo llama la Biblia (una persona perdida), no puede entender la Biblia porque se discierne espiritualmente (1 Corintios 2:14). ¡Sin duda, para él es una tontería! Así que cuando la Palabra comienza a tener sentido, a hablarle a su corazón, y declararlo culpable de pecado en su vida, es un buen indicador de que usted tiene el Espíritu de Dios residiendo en usted. Vea, el cristiano obtiene una nueva naturaleza espiritual mediante el Nuevo Nacimiento, pero no se deshace de la vieja naturaleza con que nació. Es por eso que es tan vitalmente importante que “crezcamos en gracia y en el conocimiento de Jesucristo’’ (2 Pedro 3:18). Debemos cooperar con el Espíritu Santo mientras caminamos a través de este mundo pecaminoso y profano que nos rodea. El Espíritu Santo literalmente establece residencia en nosotros cuando Nacemos de Nuevo y nunca nos dejará ni nos desamparará. Otra maravillosa evidencia de la salvación genuina se encuentra en el “fruto del Espíritu’’ (Gálatas 5:22) que se manifiesta en nuestra vida diaria a medida que el Espíritu Santo obra dentro de nosotros. ¡Su presencia se manifestará al mundo exterior mediante el amor, gozo, paz, paciencia, fe, etc., que ellos ven en nosotros! Entonces, la Biblia nos dice en Romanos 8:16 que: “El espíritu mismo (literalmente El mismo) da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios’’. En otras palabras, el Espíritu Santo que vive en lo profundo de nosotros nos dice que le pertenecemos a Dios. ¡Pero El ha hecho mucho más! En Apocalipsis 3:20, Jesús prometió: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo [y El ha estado llamando a la puerta de su corazón, y usted acaba de abrir la puerta para dejarlo entrar]; si alguno oyere mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo’’. ¡Jesucristo acaba de entrar EN SU CORAZON a través de la obra del Espíritu Santo, para vivir en su corazón por el resto de su vida! Qué gran noticia, porque ahora tenemos dentro de nosotros el mismo poder del Espíritu Santo que levantó a Jesús de entre los muertos [Romanos 8:11]. De hecho, lea Romanos 8 para ver todas las ventajas que tenemos debido a que el Espíritu Santo habita en nosotros diariamente. ¡La salvación mediante la sangre derramada por Jesucristo en el Calvario le da a usted una profunda y permanente Relación Personal con su Santo Espíritu mientras usted viva en esta tierra! ¡Mientras vaya leyendo la Biblia, especialmente el Nuevo Testamento, vendrá a entender la maravillosa profundidad que puede alcanzar en la relación entre usted y su Creador! ¡La salvación produce una relación que enriquecerá profundamente su vida diaria! ¡Usted nunca hubiera creído, previo a Nacer de Nuevo, qué clase de vida se ha estado perdiendo por tanto tiempo! Por favor, escríbanos para que nos diga si ha decidido Nacer de Nuevo. Necesitamos darle algunos consejos prácticos y enviarle un curso Biblico por correspondencia sobre cómo garantizar su continua madurez y productividad en el Señor. Nuestra direccion es lolomoralesgmail.com
5 Mar 2012
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3:13
El Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo Introducción Como podemos ver, solamente hay dos clases de predicadores u obreros cristianos: los negativos y los positivos, los que dudan y los que creen. Algunos piensan que si predican en las calles nadie les escuchará, y que los transeúntes se burlarán de ellos; que cualquier literatura que distribuyan, será arrojada a tierra y pisoteada; que les cerrarán las puertas en la cara. Esa es una actitud negativa en comparación con una oportunidad muy positiva. Nosotros creemos que cuando predicamos en las calles, las multitudes se congregarán a nuestro alrededor, esforzándose en escuchar nuestro mensaje; que los transeúntes se deleitarán en ver un cristiano testificando en público. Nosotros creemos que cuando distribuimos literatura evangélica, será recibida con ardor, atesorada y leída. Creemos que cuando tocamos a las puertas, encontraremos familias que nos darán la bienvenida, enfermos que necesitan sanidad, problemas que necesitan soluciones, corazones y oídos atentos al consejo y solícitos de las oraciones de un cristiano realmente dedicado y con una fe viva. Este es el enfoque positivo, y la verdad es que tiene buenos resultados. Somos ganadores de almas y hemos comprobado alrededor del mundo, en cada circunstancia concebible, que las personas quieren a Cristo, pero están muy poco interesadas en otra religión. Ellos anhelan buscar a Dios para la salvación y para la vida eterna; no obstante, desprecian las normas religiosas sin vida. Saben que son creados a imagen y semejanza de Dios, desean caminar con Él y nunca están satisfechos hasta que no encuentran a Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14:6). Con un promedio de 60 millones de personas sin alcanzar y agregadas a nuestra generación cada año: almas buscando la luz y la vida, nuestra prioridad es testificar, predicar el evangelio, producir herramientas que ganen almas para Cristo. Esa es nuestra prioridad, hasta que Cristo regrese. Esta es la séptima razón por la cual somos ganadores de almas. Siéntase libre para reimprimir lo siguiente y utilizarlo en ganar almas. Esta sección es especialmente preparada para los siguientes grupos de personas: • Para los que no están seguros de su propia salvación, o de los que no han nacido de nuevo; o • Para los que no saben si son cristianos genuinos; o • Para los que simplemente han aceptado una religión, se han unido a una iglesia y, mentalmente, han aceptado la Biblia sin experimentar el nuevo nacimiento. • Sobre todo, presento este capítulo a usted que no es salvo o convertido y lo sabe. La Biblia dice que podemos "... conocer que hemos pasado de muerte a vida" (1 Jn 3:14). Lo siguiente le ayudará a conocer, por sobre cualquier duda, que ha experimentado este milagro interno de la nueva vida en Cristo. De seguro que tomará lugar en usted mientras lee esto con reverencia y una fe simple. Si ya es cristiano, entregado a la tarea de ganar almas, esta sección puede servir como guía para ayudarle a mostrar a otros cómo experimentar el milagro del nuevo nacimiento. A. ¿QUÉ SIGNIFICA SER SALVO? Quiero decirle el cómo puede ser salvo del Infierno, salvo de sus pecados, salvo de la muerte, salvo de las enfermedades y salvo del mal. La Biblia dice: "Palabra fiel y digna... que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores..." (1 Ti 1:15). Volvemos a leer: "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él" (Jn 3:17). Pedro dijo: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch 2:21). Usted puede ser salvo hoy. Esto es lo que usted necesita: Ser salvo, conocer a Jesucristo como su Salvador personal. Pero, ¿qué significa ser salvo? 1. Ser Nacido De Arriba Ser salvo significa nacer de arriba (el nuevo nacimiento del Espíritu), venir a ser un hijo de Dios. Jesús dijo: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Esto significa que tenemos que experimentar un nacimiento celestial o espiritual, lo opuesto a su nacimiento natural o terrenal. Este es el nacimiento milagroso. Cuando usted lo invita, Cristo entra a vivir con usted en su corazón. Él le hace una nueva criatura cuando viene a morar en su vida. Esto no es como aceptar una religión más, sino la aceptación de Cristo como Salvador personal. Él es una persona, no un filósofo. Es real, no algo teórico. Cuando usted se casa, acepta a su esposo o esposa en su vida. Usted no acepta la "religión matrimonial", sino que recibe a otra persona: su compañero (a). Cuando usted es salvo por medio de recibir a Cristo, no obtiene la religión cristiana. Usted recibe una persona, al Señor Jesús. Mi conversión fue una experiencia tan definida como lo fue mi matrimonio. En ambas ocasiones, recibí a otra persona en mi vida. La Biblia dice de Jesucristo: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12). ¡Qué maravilloso poder recibir el nuevo nacimiento y formar parte de la familia real de Dios! Usted nació una vez el nacimiento físico en el pecado, un hijo de pecado, un sirviente del diablo. Ahora Cristo dice: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Es necesario convertirse, ser salvo, transformado y hecho una nueva criatura. 2. Los Pecados Son Perdonados Ser salvo significa que sus pecados ya fueron perdonados. La Biblia dice: "El perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3). El ángel dijo: "Y llamarás su nombre JESÚS: porque Él salvará a su pueblo del pecado" (Mt 1:21). Dios declara: "Yo soy el que guardo tus rebeliones" (Is 43:25). "Y nunca mas me acordaré de sus pecados y transgresiones" (Hch 10:17). "Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (Sal 103:12). 3. Recibimos Vida Nueva Ser salvo significa recibir una familia y descendencia espiritual nueva. Pablo dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; Las cosas viejas pasaron; He aquí todas son hechas nuevas" (2 Co 5:17). Eso es exactamente lo que sucede cuando Cristo le salva. Una conversión toma lugar y los antiguos deseos, hábitos y enfermedades pasan. Todas las cosas son hechas nuevas; usted recibe una vida nueva, una nueva naturaleza, una salud nueva, nuevos deseos, nuevas ambiciones, y una nueva vida en Cristo. Él dijo: "He venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia" (Jn 10:10). 4. Recibimos Paz Ser salvo significa recibir paz. Jesús dijo: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da" (Juan 14:27). También declaró: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz" (Jn 16:33). La paz real viene únicamente con el perdón y salvación de Cristo. Mientras esté en pecado, nunca tendrá paz en su alma. La Biblia dice: "No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos" (Is 57:21). a. Dos Clases De Paz 1) La Paz De Dios. La paz DE Dios es esa sensación de seguridad, de quietud y de que todo está bien. Usted sabe que Dios está en control y no siente temor. ¡Ese es el maravilloso estado de paz! "Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil 4:7). "Mas el reino de Dios es... justicia, y paz, y gozo en el Espíritu Santo" (Ro 14:17). 2) Paz Con Dios. La paz CON Dios es bastante diferente. "Justificados pues por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Ro 5:1). Como pecadores, éramos enemigos de Dios viviendo en rebelión contra Su voluntad y propósitos. Estábamos en guerra contra Él. "...siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo..." (Ro 5:10). "Y a vosotros también, que erais... enemigos... haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado" (Col 1:21). Cristo hizo la paz por nosotros con Dios. Él hizo lo que era necesario para reconciliarnos con Dios y hacernos amigos. Cuando somos salvos, recibimos la paz DE Dios como resultado de tener paz CON Dios. "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno..." (Ef 2:14). 5. Comunión (Confraternidad) Con Dios Ser salvo significa tener comunión (confraternidad, amistad, correspondencia, camaradería) con Dios. Usted fue creado a semejanza de Dios; así que, puede caminar y platicar con Él. Sin embargo, sus pecados lo separaban de Él. En tal estado, en lugar de tener amistad con el Padre, usted le temía. El pensamiento de afrontarle algún día, le causaba terror. Sus pecados le condenaban y creaban en su vida la sensación de culpabilidad ante el Creador. Únicamente Cristo puede salvarle de sus pecados. Él limpiará cada mancha que tenga y le volverá a traer con un registro completamente limpio, como si nunca hubiera pecado. Entonces, podría decir como el Apóstol Juan: "...nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn 1:3). El ser "...amigo... más unido que un hermano" (Pr 18:24). Ninguna persona fue creada para vivir una vida de pecado y enfermedades, fuimos creados para andar con Dios. Pero el pecado nos separó del Creador. "Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír" (Is 59:2). Pero:"Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados" (Mt 26:28). "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9). B. USTED PUEDE SABER QUE ES SALVO Juan dijo: "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida..." (1 Jn 3:14). Hay muchas cosas en este mundo que tal vez usted nunca sepa, pero de seguro que puede saber que posee la vida de Cristo en su ser. Puede saber que ha sido salvo, que ha nacido de nuevo. El decir: "No estoy seguro si soy salvo", es cuando un marido o mujer declara: "No estoy segura si soy casada". El decir: "Creo que soy salvo; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto" Es como decir: "Creo que estoy casado; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto". Jesús dijo: "El que creyere [al evangelio] y fuere bautizado, será salvo" (Mr 16:16). Pablo dijo: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9). Estas Escrituras prometen que usted: "Será salvo". Sígalas, haga lo que dicen, y tendrá la certeza de que ha recibido a Cristo, de que ha pasado de muerte a vida: de que es salvo. Esto no es aceptar una religión más: esto es un cristianismo vivo: la vida de Cristo. 1. ¿Qué Es Un Cristiano Real? Según la Biblia, un cristiano real es una persona que: a. Ha Reconocido El Pecado. Tal persona ha venido a Dios como un pecador perdido; b. Ha Aceptado A Jesús. Por fe, ha aceptado al Señor Jesucristo como Salvador personal, y se ha abrazado a Él como Señor y Maestro; c. Ha Confesado A Jesús. Ha confesado a Cristo como Señor ante el mundo; d. Desea Agradar A Jesús. Está luchando por agradarle en todo, día por día. C. LOS SIETE PASOS HACIA LA SALVACIÓN: Si usted no está seguro de haber aceptado personalmente a Jesucristo en su corazón como Señor y Maestro, entonces, siga los siguientes siete pasos en oración: 1. Reconozca Que Es Un Pecador "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Ro 3:23). "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos" (1 Jn 1:8). 2. Sienta Verdadero Pesar Y Arrepentimiento Por Sus Pecados "Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador" (Lc 18:13). "Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación" (2 Co 7:10). 3. Confiese Sus Pecados A Dios "El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13). "Si confesamos nuestros pecados a él, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9). 4. Abandone Sus Pecados "Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:7). "El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13). 5. Pida Perdón Por Sus Pecados "Quien perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3). "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18). 6. Crea Que Dios Le Salva Por Su Gracia Gracia significa favor inmerecido, favor que el hombre no se merece, recibiendo lo opuesto de lo que usted se merece. "Porque por gracia [favor inmerecido] sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef 2:8, 9). 7. Consagre Su Vida Entera A Cristo "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" (Ro 12:1). Luego, vaya y cuéntele a otros acerca de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos" (Mt 10:32). "Mas vosotros sois linaje escogido... para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 P 2:9). D. ACEPTE A CRISTO AHORA MISMO "Hoy es el día de salvación" (2 Co 6:2). No algún otro día, sino ahora mismo, ¡en este mismo día! "He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2). ¡No algún otro tiempo, mas ahora mismo! "Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:6, 7). Si todavía no ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador personal, Él está esperando su oración. Así que, antes de que usted haga cualquier otra cosa, busque un lugar a solas con Dios donde no sea perturbado. Arrodíllese y lea u ore esta oración al Señor en voz alta: 1. La Oración Para Ser Salvo Amado Padre Celestial, vengo ante Ti para recibir el don que has prometido en la Biblia, el don de la vida eterna. Reconozco que he pecado contra Ti, merezco morir por mis pecados porque Tú dijiste: "la paga del pecado es muerte". Creo que en tu gran misericordia y amor por mí, Tu enviaste a tu Hijo Jesucristo para morir en la cruz, para sufrir el castigo de la muerte por mis pecados. Yo soy quien debería pagar la culpa por mis propios pecados, pero Jesús me amó tanto que pagó mi culpa, sufriendo hasta morir por mí en mi lugar. Después de morir sobre la cruz por mis pecados, creo que resucitó de los muertos, para vivir para siempre como mi Salvador. Siento gran pesar por mis pecados, los cuales, me han separado de tus bendiciones. Me vuelvo de todo corazón de mi estilo de vida pecaminoso para tornarme a Ti; te pido que me perdones de todos mis pecados. Aquí mismo y ahora, doy la bienvenida a Jesucristo a mi corazón y le acepto como mi Salvador del pecado, del Infierno y del poder del diablo. Acepto a Cristo como Señor de mi vida. Ahora mismo dedico mi vida a Su servicio y agrado. Acepto el pacto (promesas) ofrecido por tu Hijo Jesucristo. Ahora, Señor Jesús, quiero platicar contigo. Tú has dicho que: "...si voy a Ti, Tú me recibirás, que no me echarás fuera". Por lo tanto, yo vengo a Ti con todo mi corazón para buscar la salvación para confiar solamente en la sangre que Tú derramaste por mis pecados. Estoy seguro que Tu no me rechazarás, sino que me recibirás ahora mismo. Tu has dicho: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9). Creo con todo mi corazón que Tú eres mi Señor y que te levantaste de los muertos. Te confieso aquí y ahora mismo como mi Maestro, Salvador y mi Señor. Te recibo ahora mismo en mi corazón por fe. Debido a que Tú moriste por mí, sufriendo la condena que yo debí haber sufrido, estoy consciente de que mis pecados jamás pueden condenarme de nuevo. Tú pagaste el precio completo por mi redención. Puesto que la Biblia dice: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12), creo que en estos momentos Tu me das poder para ser tu hijo. Creo que Tú me perdonas ahora mismo. Tu preciosa sangre me lava de todos mis pecados. Tú fuiste herido por mis transgresiones y molido por mis iniquidades. El castigo que debo recibir fue puesto sobre Ti. Sé que he sido perdonado. Muchas gracias, Señor. Desde ahora en adelante, leeré Tu Palabra y haré lo mejor que pueda para seguirte y agradarte en todo lo que piense y diga. Soy un cristiano real ahora, un representante de Jesucristo sobre la tierra. Ahora sé que soy salvo. Como un acto de fe, registre su pacto con Jesús por medio de firmar su nombre al extremo del pacto que sigue. 2. Decisión Y Pacto Hoy he leído el cristianismo real. He aprendido lo que significa ser salvo. He tomado sinceramente los siete pasos bosquejados aquí y he orado reverentemente la oración. He recibido a Jesucristo en mi propia vida. Ahora soy una nueva criatura. Entrego mi vida para hacer lo mejor que pueda para agradar a Dios en todo lo que piense y haga. Con Su gracia y ayuda, compartiré a Jesucristo con los demás, dependiendo de Él para que me guarde, por Su gracia he hecho esta decisión hoy, en el Nombre de Jesús. Firmado: . _______________________________ . Fecha: . _________________________________. Hay un tiempo, no sabemos cuándo; Un lugar, no sabemos dónde; El cual, marca el destino de los hombres Para gloria y para desesperación. Existe una línea invisible para nosotros, La cual, cruza cada sendero, Marca el lindero entre La misericordia de Dios y su ira. El pasar tal límite es morir, Morir en secreto; Esto no nubla al ojo luciente, Ni palidece el fulgor de la salud. La conciencia puede que todavía esté tranquila, El espíritu liviano y alegre; Y aquello que agrada todavía puede agradar Y el cuidado puede ser alejado. Pero en esa frente Dios ha puesto Una marca indeleble; Invisible para el hombre, quien todavía Está ciego y en tinieblas. Él siente que todo está bien Y todo temor está calmado; Él vive, él muere, él camina en el Infierno, No sólo sentenciado, mas bien condenado. O, ¿Dónde está esa línea misteriosa Que puede por los hombres ser cruzada, Más allá de la cual Dios mismo ha jurado Que el que la cruce se perderá? Una respuesta de los cielos repite, "Vosotros que de Dios os apartáis. Escuchad Su Voz HOY, Arrepentios y no endurezcáis vuestros corazones HOY".
7 Nov 2009
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Testimonio de Watchman Nee Introducción: Este testimonio fue cedido por el Hermano Watchman Nee a un colaborador en un encuentro que sostuvieron en Kulangsu, una isla cercana a la costa del sudeste de provincia de Fukien, China, en octubre de 1936. Hasta donde yo sé, ésta era la única ocasión en su vida en la que él habló en detalle sobre sus asuntos personales. Muy raramente él trataba públicamente con lo relacionado a su propia experiencia espiritual, probablemente porque "no quiero que nadie piense más de lo que ve u oye de mí" (2 Cor. 12:6). Trasfondo familiar. Nací en una familia Cristiana. Yo fui el tercer niño precedido por dos hermanas. Porque yo tenía una tía que había tenido seis hijas sucesivamente, mi tía paternal estaba disgustada cuando mi madre dio a luz a dos muchachas. Según la costumbre china, se prefieren los varones a las hembras. Cuando mi madre dio a luz a dos muchachas, las personas dijeron que probablemente a ella le pasaría como a mi tía. Aunque mi madre todavía no fue salva, ella comenzó a orar y a pedirle al Señor "Si yo tengo un muchacho, lo dedicaré a Tí." El Señor oyó su oración y nací yo. Mi padre me dijo en una ocasión, "Antes de que nacieras, tu madre prometió presentarte al Señor." Salvación. Fui salvo en 1920 a la edad de diecisiete años. Antes de ser salvo experimenté serias dudas y angustia debatiéndome si aceptar al Señor Jesús como mi Salvador o no, y si debía servir al Señor. Para la mayoría de las personas, el problema en el momento de salvación es cómo librarse del pecado. Pero para mí, librarme de la esclavitud del pecado y entregarle mi vida iban juntos. Si yo fuera a aceptar al Señor Jesús como mi Salvador, lo aceptaría simultáneamente como mi Señor. No sólo me libraría del pecado sino también del mundo. En ese momento yo tuve miedo de ser salvado, porque yo supe que una vez yo fuera salvado yo debía servir al Señor. Por consiguiente, era necesario que mi salvación incluyera esos dos aspectos. Para mí era imposible poner al Señor que llama de lado y desear sólo salvación. Yo tenía que o escoger creer en el Señor y tener una salvación dual o renunciar a ambos. Para mí aceptar al Señor significarían que ambos circunstancias tendrían que tener lugar simultáneamente. Fue en la tarde del 29 de abril de 1920, estaba solo en mi cuarto. No tenía ninguna paz en mi mente. Fuera que me sentara o me levantara, no podría encontrar ningún descanso, la batalla que se libraba dentro de mí era si debía reconocer a Cristo como mi Señor o no. Me sentía más inclinado a no creer en el Señor Jesús y no ser un Cristiano. Sin embargo, eso me hizo sentir muy intranquilo interiormente. Había un forcejeo muy real dentro de mí. Entonces me arrodillé para orar. Al principio no tenía ninguna palabra con que orar. Pero muchos de mis pecados se me vinieron a la mente y comprendí que yo era un pecador. Yo nunca había tenido en mi vida semejante experiencia antes de ese momento. Me vi como un pecador y yo también vi al Salvador. Vi la inmundicia de mi pecado y también vi el poder de la sangre preciosa del Señor limpiándome y haciéndome más blanco que la nieve. Vi las manos de Señor clavadas en la cruz, y al mismo tiempo le vi estirar Sus brazos hacia mí para darme la bienvenida y decirme "estaba esperando recibirte." Sobrecogido por tanto amor, no podía rechazarlo, y decidí aceptarlo como mi Salvador. Tiempo atrás, yo me había reído de aquéllos que creían en el Señor, pero esa tarde no podía reírme de eso. En cambio, lloré y confesé mis pecados buscando el perdón de Señor. Después de hacer mi confesión, la carga de pecados se soltó, y me sentía flotante y lleno de alegría interior y paz. Esto era la primera vez en mi vida que yo me di cuenta que era un pecador. Era la primera vez que oraba y tenía mi primera experiencia de alegría y paz. Mi experiencia de salvación se me hacía muy vívida y real. En cerrado en mi cuarto me aislé de todo lo que me rodeaba y le dije al Señor "Señor, que misericordioso y amable has sido conmigo." Entre los que me oyen hay tres condiscípulos míos por lo menos. Entre ellos está el Hermano Pese Kwang-hsi que puede testificar del tipo de lo enfermizo que yo era, así como un excelente estudiante mientras estaba en escuela. En el aspecto negativo, infringí a menudo las reglas escolares. En el aspecto positivo, yo estaba siempre el primero en cada examen, porque Dios me había dado inteligencia. Mis trabajos escolares frecuentemente se anunciaban en el tablón de anuncios para ser exhibidos. En ese momento yo pertenecía a una juventud con muchos y grandes sueños así como muchos planes de futuro. Pero todos esos planes llegaban a su fin. Puedo decir humildemente que eso fue muy duro, hubiera sido bastante posible alcanzar un gran éxito en el mundo. Mis condiscípulos también pueden testificar de esto. Pero siguiendo con la historia de cómo fui salvo muchas buenas cosas pasaron me sucedieron. Todos mis planes de antes se anularon. Mi futura carrera la abandoné totalmente. Para algunos este paso podría ser fácil, pero no para mí, con tantos planes y sueños, era sumamente penoso. En la misma tarde en que fui salvado empecé a vivir una nueva vida, la vida que el Dios eterno había entrado en mí. Mi salvación y llamamiento para servir al Señor tuvieron lugar simultáneamente. Desde esa tarde, yo no he tenido nunca ninguna duda sobre mi llamado. Durante esa hora pensé por última vez en mi futura carrera. Comprendí que, en una mano, el Señor me había salvado para mi bendición, y al mismo tiempo, Él lo hizo para Su propia causa. Él quería que yo obtuviera Su vida eterna, y también me quiso para servirlo y ser Su colaborador. Como era un bebé en el Señor aún no entendía la verdadera naturaleza de predicar. Años atrás, lo consideré ese trabajo como la más absurda y baja de las ocupaciones. En esos días la mayoría de los predicadores eran empleados por europeos o misioneros americanos. Ellos eran segundones serviles a los misioneros que ganaban ocho o nueve dólares por mes. Mi intención antes de convertirme no era ni volverme un predicador ni siquiera un cristiano. Nunca hubiera podido imaginar que escogería la profesión de predicador, una profesión que desprecié y consideré absurda y primaria. Aprendiendo a servir al Señor. Después que fui salvado, comencé a amar las almas de pecadores de forma espontánea y deseaba que ellos se salvaran. Con ese fin empecé a predicar el evangelio y a llevar testimonio entre mis condiscípulos. Sin embargo después de casi un año de trabajo, nadie se salvó. Pensé que el problema estaba en mi manera de hablarles o explicarles el evangelio. Pero aunque yo tenía mucho que explicar acerca del Señor, a mis palabras les faltaba el poder para mover a los oyentes. Oración para la salvación de otros. Aproximadamente en este tiempo me encontré con una misionera Occidental, la Srta. Groves (Margaret la colaboradora de la hna. Barber), quién me preguntó que a cuantas personas yo había traído al Señor en el año después de mi salvación. Bajé mi cabeza y vergonzosamente admití en voz baja que, aunque les había predicado el evangelio a mis condiscípulos, no quisieron escuchar, y cuando escuchaban, no creían. Mi actitud era que, una vez que ellos rehusaban oir el evangelio yo había cumplido mi trabajo, y ellos tenían que asumir las consecuencias. Ella me habló con franqueza: "tú eres incapaz de llevar a las personas al Señor porque hay algo sin solucionar entre Dios y tú. Puede ser que tengas algunos pecados sin confesar, o asuntos que aun no hayas resuelto con alguien." yo admití que tales cosas existían, y ella me preguntó si yo deseaba abandonarlos inmediatamente. Le contesté que desde luego que sí. También ella me preguntó acerca de la manera en la que yo daba testimonio. Le contesté que escogía a las personas al azar en y les hablaba, sin tener en cuenta si ellos estaban escuchando o no. Ella me dijo "Esa no es la manera correcta. Tú tienes que hablar primero con Dios, antes de hablar a las personas. Debes orar a Dios, haz una lista con los nombres de los compañeros, y pregúntale a Dios que por cual de ellos debes de orar. Ora diariamente por ellos y menciónalos por su nombre. Entonces cuando Dios te lo permita te dará la oportunidad, y tú debes darles testimonio." Después de esa conversación, empecé a tratar con mis pecados haciendo restitución inmediata y pagando mis deudas, reconciliándome con mis condiscípulos, y confesando mis ofensas a otros. Además anoté en mi cuaderno los nombres de aproximadamente otros setenta compañeros y empecé orando diariamente para ellos y mencionando sus nombres individualmente ante Dios. A veces oraba por ellos a todas horas e incluso en clase, silenciosamente,. Cuando la oportunidad surgió, yo les daba testimonio a ellos e intentaba persuadirlos a creer en el Señor Jesús. Mis compañeros a menudo hacían chistes cuando me veían venir, "Hay viene Don predicador. Vamos a escuchar su predicación." Aunque la verdad era que ellos no tenían ninguna intención de escuchar. Llamé de nuevo a la Srta. Groves y le dije, los "He seguido sus instrucciones totalmente, pero todavía no ha habido resultado" así que Ella contestó, el "No se sienta defraudado. Siga orando hasta que algunos se salven." yo continué orando diariamente. Cuando la oportunidad se presentó, compartí mi testimonio y les prediqué el evangelio. Gracias al Señor, después de varios meses, se salvaron todos menos uno de las setenta personas cuyos nombres estaban en mi cuaderno. Aprendiendo una lección de sumisión. En 1923 siete de nosotros trabajamos juntos como colaboradores. Dos de nosotros llevábamos la delantera, un colaborador que era cinco años mayor y yo. Nosotros teníamos otro colaborador con el que nos encontrábamos todos los viernes. Nosotros éramos todos jóvenes entonces, y cada uno tenía su propia manera de pensar. Yo demostré a menudo al mayor colaborador que estaba equivocado, y viceversa. Puesto que mi temperamento no se había sometido totalmente a Dios, yo frecuentemente perdía los estribos. Hoy en 1936 a veces me río de aquellas circunstancias, pero entonces yo raramente me reía de ese momento. En nuestras controversias admito que muchas veces estaba equivocado, pero él también lo estaba en algunos momentos. Era fácil para mí perdonar mis propias faltas, pero no me era tan fácil perdonar a otros. Uno de los viernes en que tuve esa discusión, busqué a la misionera Barber el sábado y para acusar al otro colaborador. Le dije "los otros le dijeron al otro obrero que debe actuar de esta manera, pero él no me escucha. usted tiene que hablarle." A lo que la misionera Barber contestó, el "Él es cinco años mayor que tú; debes escucharlo y debes obedecerle." A lo que yo contesté, "Pero cree usted que es razonable escucharlo?" Ella me dijo, "¡Sí! Las Escrituras dicen que el más joven debe obedecer al mayor." yo contesté, " no puedo hacer esto. Un Cristiano debe actuar según la lógica." Ella contestó, "Si tiene razón o no, eso no te tiene que preocupar. Las Escrituras dicen que el más joven debe obedecer el mayor." yo en el fondo estaba enfadado porque la Biblia decía semejante cosa. Quise dar rienda suelta a mi indignación, pero no pude. Durante un tiempo siguieron las discusiones de los viernes, iba a ella a quejarme de lo ofendido que me sentía, pero ella me citaba las Escrituras de nuevo y exigía que obedeciera al superior. A veces yo lloraba el viernes por la tarde después de la discusión en la tarde del viernes. Entonces iba a la misionera Barber el Sábado día para desahogar mis agravios y esperar que ella me vindicara. Pero volvía a terminar llorando después de la próxima tarde de sábado en casa. Deseé haber nacido unos cuantos años antes. La cosa está en que en esa controversia yo tenía argumentos muy buenos. Estaba convencido que cuando se los dijera, ella vería cómo mi colaborador estaba equivocado y entonces me apoyaría. Pero ella decía , "Si el colaborador está equivocado o no es otra cuestión. Mientras estás acusando a tu hermano ante mí, estás siendo llevado a la cruz? ¿Eres como un cordero?" Cuando ella me cuestionó de esta manera, me sentí muy avergonzado y nunca pude olvidarme de sus palabras. Mis argumentos y mi actitud revelaban que yo no estaba actuando como uno que va la cruz, ni como un cordero. Dios quiso pulirme y quitar todos lo afilado, puliendo mis aristas. En tales circunstancias aprendí a obedecer a un colaborador mayor. En ese año y medio, aprendí la lección más valiosa de mi vida. Aunque mi cabeza estaba llena con ideas, Dios quiso llevarme a entrar en la realidad espiritual. En ese año y un medio, comprendí lo que es llevar la cruz. Hoy en 1936 nosotros tenemos unos cincuenta colaboradores. Si no hubiera sido por la lección de obediencia que aprendí en ese año y un medio, temo que no hubiera podido trabajar junto con nadie más. Dios me puso en esas circunstancias para que yo pudiera aprender a estar bajo el control del Espíritu Santo. En esos dieciocho meses yo no tuve ninguna oportunidad de sacar mis propuestas adelante. Yo sólo podía llorar y sufrir por eso. Pero era algo necesario, para que Dios puliera en mí todos los bordes y afiliadas aristas. Esto ha sido una cosa difícil de lograr. ¡Cuanto Le agradezco y cuanto alabo Dios que me dio tal Gracia! Hay una palabra que debo decir a los colaboradores jóvenes. Si ustedes no pueden resistir la prueba de la cruz, usted no pueden convertirse en instrumentos útiles. Es sólo cuando tienen el espíritu de un cordero que Dios se siente complacido: la apacibilidad, la humildad, y la paz. Su ambición, altos propósitos, y la habilidad son todos inútiles a los ojos de Dios. Yo he estado en este mal camino y debo confesar a menudo mis limitaciones. Todos los que me rodean están en manos de Dios. No es una pregunta de quien tiene razón; es una pregunta de si estás llevando la cruz. En la iglesia, tener razón o no carece de importancia; todo lo que cuenta es ser llevado a la cruz y aceptar el quebrantamiento. Esto produce el desbordamiento de vida divina y logra que los Suyos se amen. Dios como mi Sanador. En 1924 me descubrieron una enfermedad, me sentía débil, tenía dolor en el pecho, y una fiebre ligera. El Dr. H. S. Wong me dijo, los "Sé que ustedes tienen fe y que Dios le puede curar, pero permítame examinarlo y diagnosticarle su enfermedad." Después del examen habló con el hermano Wong Teng Ming durante algún tiempo en voz muy baja. Al principio, aunque les pregunté, ellos no quisieron decirme el resultado del examen. Pero cuando les dije que no tenía miedo de cuales fueran los resultados, el Dr. Wong me dijo algo que me preocupó: que había contraído la tuberculosis y que mi situación era tan seria que se prolongaría indefinidamente. Esa noche yo no pude dormir; no quería ir al encuentro del Señor sin haber completado mi trabajo. Me sentía muy deprimido. Decidí ir al campo por un tiempo y tener más comunión con el Señor. Le pregunté al Señor, "¿Cuáles son tus propósitos para mí? Si deseas prolongar mi vida, haz lo que quieras ya que no temo morir." Durante medio año no supe con seguridad qué quería el Señor para mí, pero había alegría en mi corazón, y sabía que el Señor nunca pudiera estar equivocado. Las muchas cartas que recibí durante este tiempo no me trajeron estímulo o consuelo; más bien, ellos me reprendían porque trabajaba en exceso y porque no me cuidaba adecuadamente. Un hermano me reprochó citando Efesios5:29, "Porque nadie aborreció su propia carne, sino que la nutre y la cuida, así como Cristo hizo a la Iglesia." El hermano Cheng Chi-kwei de Nanking me invitó a su casa donde podía descansar y al mismo tiempo ayudarle a traducir el curso bíblico por correspondencia del Dr. Scofield's. Durante esos días unos treinta hermanos y hermanas me visitaron para tener compañerismo. Hablé con ellos con respecto a preguntas relacionadas con la Iglesia. Comprendí que la mano de Dios estaba obrando en mí con el propósito expreso de hacerme retroceder a mi primera visión; por otra parte, mi etapa como predicador de avivamiento había terminado. Día tras día pasaba sin que mi tuberculosis se curara. Aunque pasaba mucho tiempo escribiendo y estudiando la Biblia, la enfermedad no me abandonaba. Tenía algo de fiebre cada tarde, no podía dormir por la noche, y frecuentemente experimentaba sudores nocturnos. Como me aconsejaron tomar más tiempo para recuperarme, contesté, "Si descanso más tiempo puedo llegar a volverme un perezoso" aunque pensaba que no me quedaba mucho tiempo, creía que Dios aumentaría mis fuerzas y que debía seguir trabajando para Él. Le pedí al Señor que me diera cualquier trabajo pendiente que tuviera para mí. Cualquiera que fuera la cosa que Él quería que yo hiciera, le pedí que me conservara la vida para hacerlo; por otra parte, me sentía que no había nada de valor en vivir la vida de una forma mundana y terrenal. Podía levantarme de la cama durante un poco de tiempo, pero en el futuro ya no podría hacer eso. En una ocasión Me pidieron que dirigiera una reunión evangelística. Me levanté y le pedí al Señor que me fortaleciera. Mientras iba caminando a la reunión, me obligaron a que me apoyara de vez en cuando contra un poste. Cada vez que hacía eso le decía al Señor "vale la pena morir por Ti." Algunos hermanos que sabían lo que yo estaba haciendo me reprendieron por no cuidar mi salud. A esto yo les contestaba que yo amaba a mi Señor y estaba dispuesto a dejar mi vida por Él. Después de estar orando por un mes, sentí que debía escribir un libro que abarcara lo que yo había aprendido delante de Dios. Mi idea siempre había sido que uno no debe escribir libros hasta que fuera viejo, pero cuando yo consideré que podría estar dejando esta mundo, me sentía que debía empezar a escribirlo. Alquilé un cuarto pequeño en Wusih, provincia de Kiangsu, donde permanecí en silencio y pasaba los días escribiendo. En ese tiempo mi enfermedad se agravó hasta el punto de que ni siquiera podía acostarme. Mientras escribía me sentaba en una silla con una parte de atrás alta y apretaba mi pecho contra el escritorio para aliviar el dolor. Satanás me dijo, "Desde que empezaste a trabajar tus dolores han empeorado, ¿por qué no te mueres para acabar con este sufrimiento?" yo me retorcía de dolor, pero le dije "El Señor me quiere así que ¡vete de aquí!" tardé cuatro meses para terminar los tres volúmenes de "El Hombre Espiritual". Escribir ese libro fue un trabajo de sangre, sudor, y lágrimas. Pensé que iba a perder la vida, pero la Gracia de Dios me sostuvo. Después de completar cada sesión de trabajo de escritura, me decía "Este es mi último testimonio a la iglesia." Aunque el trabajo se hizo en medio de toda clase de dificultades y penalidades, me sentía que Dios estaba extraordinariamente cerca de mí. Algunos se sentían que el tiempo de mi partida estaba cercano. El hermano Cheng me escribió diciendo "Si sigue trabajando así está acelerando el tiempo en que debe abandonarnos." A lo que yo le contesté, los "Amo a mi Señor y seguiré viviendo para Él." Escribí a "El Hombre Espiritual" durante mi larga enfermedad. Cuando estaba listo para la publicación, se necesitaron aproximadamente cuatro mil dólares. No había medios suficientes para costearlo, y le pedí a Dios que se hiciera cargo. Sólo cuatro colaboradores conocieron esta necesidad. Nadie más lo supo. Al poco tiempo el Señor proporcionó cuatrocientos dólares, y nosotros firmamos un contrato con una editorial para que comenzara imprimir el libro. Acordamos que si no podíamos hacer frente al pago perderíamos los derechos de impresión y tendríamos que hacer frente a esa deuda. Oramos para llegar de alguna manera a un acuerdo. En ese momento yo tuve que guardar cama. Siempre que la editorial recibiera el pago, el Señor nos había proporcionado los medios. Confiábamos que el Señor haría frente a esa deuda, la editorial nos dijo, "Sabemos que las personas de la Iglesia cumplen normalmente sus pagos." Cuando se terminó la publicación del libro oré, "Ahora puedes despedir a tu siervo en paz." Ya que mi enfermedad empeoraba.. Ya no podía dormir apaciblemente por la noche, y cuando despertaba me movía continuamente de un lado a otro de la cama. Físicamente, yo era un saco de huesos. Tenía sudores nocturnos, y mi voz se puso ronca. Las personas tenían dificultad para entender lo que decía, aun cuando ellos pusieran su oreja cercana a mi boca. Varias hermanas se daban la vuelta para no verme, una de ellas que era una enfermera veterana siempre que me veía lloraba. Ella testificó "Yo he visto a muchos pacientes, pero nunca he visto uno con una condición tan lastimosa como la suya. Temo que no pueda vivir más que tres o cuatro días." Cuando alguien me contó esto, yo le dije, "Es normal que diga esas cosas, yo mismo me doy cuenta que voy a morir pronto." Un hermano telegrafió a iglesias en varios lugares y les dijo que no había esperanza para mí y que no hacía falta que siguieran orando por mí. Un día que le pregunté a Dios "¿Por qué me estás llamando tan pronto?" le confesé mis pecados y temo que pudiera haber sido infiel acerca de algunos asuntos. Al mismo tiempo le dije a Dios que yo no tenía fe. Ese mismo día me consagré a ayunar y orar y me presenté una vez más a Él. Le dije que haría lo que Él me pidiera. Desde la mañana hasta tres de la tarde que estuve ayunando. Al mismo tiempo los colaboradores oraron juntos en mi favor en casa de la misionera Ruth y en casa de Lee. Le pedí a Dios que aumentara mi fe, me respondió con palabras de las que nunca me olvidaría. La primera frase era, los "El justo vivirá por la fe" (Rom. 1:17). La segunda frase era, "por la fe estáis firmes" (2 Cor. 1:24). La tercera frase era, los "Por fe andamos" (2 Cor. 5:7). Le agradezco a Dios por haberme hecho entender que ya Él me había curado. Pero la prueba vino inmediatamente. La Biblia dice que debemos "permanecer firmes en la fe," pero yo me estaba quedando en cama. Un conflicto se levantó en mi mente: ¨¿Debo levantarme y estar firme en la fe o debo seguir acostado?". Todos nosotros sabemos que a los seres humanos les resulta más cómodo morir en una cama que morirse en otro lugar. Entonces la palabra de Dios se manifestó con poder, e ignorando mis dudas, me puse mi ropa y me vestí, era la primera vez que lo hacía en ciento setenta y seis días. Cuando dejé la cama para estar de pie, sudé tanto que era como si me hubiera empapado de lluvia. Satanás me dijo, "¿seguro que debes permanecer firme cuando ni aun te mantienes sentado?" yo me retorcí "Dios me dijo que estuviera firme," y me puse de pie. Me entró de nuevo un sudor frío, casi me caí. Me repetía una y otra vez, "Estad firmes en la fe, ¡debo estar de pie por fe!" estuve un tiempo hasta que me pude poner mis pantalones y calcetines. Después de tocar los pantalones, me sentaba. Tan pronto me senté Dios me hizo ver que no sólo debo estar firme en la fe, sino también andar por fe. Sentía que sería maravilloso levantarme para poder alcanzar mis calcetines y pantalones. ¨ ¿Cómo podía caminar hasta allí?" Una vez que lo conseguí le pregunté al Señor "¿Ahora donde quieres que vaya?". Él contestó, "Ve abajo, a casa de la hermana de Lee, al número 215." Allí varios hermanos y hermanas habían estado ayunando y habían orado allí por mí durante dos o tres días. Cuando bajaba los escalones, me decía "Estad firmes en la fe, ¡anda por fe!!" Con cada paso abajo, oré, "O Señor, eres Tú quién me hace caminar." Mientras descendía esos veinticinco pasos, parecía que estaba caminando de la mano con el Señor en fe. "Caminar dentro del cuarto era fácil, ¿pero cómo sería andar por el piso inferior?" oré a Dios, "Oh Dios, yo puedo estar de pie a través de fe, y a través de fe yo puedo también andar por el piso de abajo" Inmediatamente, yo fui a la puerta que lleva a la escalera y la abrí. Le digo honestamente que cuando yo estaba de pie a la cima de la escalera me parecía ser la escalera más alta que yo había visto en mi vida. Dije a Dios, "Si Tú me dices que camine lo haré, aunque me muera como resultado del esfuerzo." Pero continué, "Señor, yo no puedo caminar. Te pido que me sostengas mientras estoy caminando." Con una mano sosteniéndome de la barra, descendí paso a paso. De nuevo me entraba el sudor frío. Cuando bajé los escalones, continué clamando, "Estad firmes en la fe, ¡debo estar de pie por fe". Cuando llegué al fin de la escalera me sentí muy fuerte. Abrí la puerta y me dirigí recta hacia la casa de la hermana de Lee. Le dije al Señor, "Desde ahora, viviré a través de fe y ya no voy a ser un inválido." golpeé a la puerta así como Pedro hizo en Hechos 12:12-17, pero sin que Rode abriera la puerta. Cuando abrieron la puerta entré en la casa, siete o ocho hermanos y hermanas me miraron fijamente. Ellos se quedaron mudos e inmóviles. Durante aproximadamente una hora todos nos sentamos calladamente como si Dios se hubiera aparecido entre nosotros. Yo también me quedé sentado lleno de acción de gracias y alabanza. Entonces les conté a todos que había pasado hasta antes de ser sanado. Alegres y jubilosos en el espíritu, todos nosotros alabamos a Dios por Su maravillosa obra. Ese mismo día contratamos un automóvil para ir a Kiangwan en los suburbios y visitar a Dora Yu, la famosa evangelista. Ella se asustó mucho al verme, porque ella había recibido noticias de que iba a morir en breve. Cuando aparecí, yo le parecía como uno que había sido levantado de los muertos. Fue otra ocasión de acción de gracias jubilosa y de alabar al Señor. El domingo siguiente, hablé en la plataforma durante tres horas. Aproximadamente hace cuatro años, fui a una subasta en la casa de un doctor alemán. Al investigar encontré que este doctor fue el que había tomado radiografías de mi pecho hacía muchos años. Sacó tres fotos y me dijo que no había esperanza para mí. Cuando yo le pedí que sacara otra foto, él dijo que no había necesidad de otra foto adicional. Él me mostró entonces otra radiografía de pecho de en la misma situación y me dijo "Este estaba mejor que usted y se murió en su casa dos semanas después de se tomara la radiografía. No vuelva a visitarme, sería una pérdida de tiempo y dinero." Cuando oí esto, yo fui a casa muy sorprendido. Entonces, hace cuatro años, leí un anuncio en el periódico acerca de la subasta de un edificio y mobiliario de un cierto doctor de alemán muy famoso que se había muerto. Cuando yo descubrí que este doctor fue el que había tomado radiografías de mi pecho hace muchos años, alcé a mis manos para alabar al Señor. Yo dije, doctor del "Él dijo que me iba a morir, pero ha sido él quien se ha muerto. Gracias Señor por tú misericordia." Bajo la sangre de Señor yo dije "Este doctor era más fuerte que yo y ha muerto, y yo por la Gracia del Señor sigo vivo." En ese día que yo compré muchas cosas de su casa para guardarlas como recuerdo. Confiando en Dios en cuanto al sustento. En 1923 el hermano Pesa Kwang-hsi me invitó a predicar en Kien-ou al norte de la provincia de Fukien. Yo sólo tenía aproximadamente unos quince dólares en mi bolsillo, un tercio de los gastos del viaje. Decidí salir el viernes por la tarde y continuar en oración el miércoles y jueves. El dinero, sin embargo, no llegó. Oré el viernes por la mañana de nuevo. No sólo no era dinero que necesitaba para el viaje, sino que también sentía que yo debía de dar cinco dólares a cierto colaborador. Yo recordé las palabras de Señor: "Dad y se os dará." yo no había sido un amante de dinero, pero ese día yo amé realmente dinero y encontré sumamente difícil dar. Oré de nuevo al Señor, "O Señor, si realmente quieres que regale esos cinco dólares, haré Tu voluntad," pero todavía todavía me resistía interiormente. Fui engañado por Satanás al pensar que después de orar no tendría que regalar los cinco dólares. Ese fue la única vez en mi vida que lloré encima de dinero. Decidí que obedecería al Señor y le daría los cinco dólares a ese colaborador. Después de que el dinero le fue dado, estaba lleno de alegría celestial. Cuando el colaborador me preguntó que por qué le daba ese dinero, le dije, "No me pregunte, le responderé más tarde." El viernes por la tarde que me preparé para empezar mi viaje. Le dije a Dios, "los quince dólares ya eran insuficientes, y Tú querías que diera cinco dólares. ¿No sigue siendo poco para el viaje? No sabía cómo iba a poder predicar." tomé la determinación de ir primero a Shui-kow a través de vapor y entonces a Kien-ou en un barco de madera pequeño. Sólo gasté un poco para el viaje a Shui-kow. Cuando el vapor estaba a punto de llegar, yo me sentía que si yo no oraba según mis propios planes, el resultado sería mucho mejor. Por lo que le dije al Señor "Yo no sé cómo orar; por favor hazlo por mí." Y agregué, "Si no me vas a dar el dinero al menos te pido que el barco me cobre poco." Cuando llegué a Shui-kow, muchos barqueros vinieron a ofrecerme sus servicios. Uno pidió sólo siete dólares por mi pasaje. Ese precio estaba más allá de toda expectativa; la tarifa usual era más cara. Le pregunté al barquero por qué su precio era tan bajo, y él me contestó, el barco del "Hago contrabando para el magistrado, pero me permiten llevar a un pasajero en el espacio que queda en la popa, para que yo me gane algún dinero más. Pero usted tiene que llevar su propia comida." Al principio, yo tenía quince dólares en mi bolsillo. Después de darle cinco dólares a un colaborador y gastar unos diez centavos para la jornada a través de vapor, siete dólares para el barco de madera pequeño, y un dólar para la comida, me quedaba un dólar treinta cuando yo localicé a Kien-ou. ¡gracias al Señor Él proveyó para mi necesidad en la Obra .
11 Nov 2009
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Al Andalus una cancion preciosa-David Bisbal
25 Nov 2009
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http://www.musicaltales.com/es/ El Lobo [videos manga] Una musica que no hace sonar no sirve para nada. Una historia musical llama pues un universo imaginario donde se entablan situaciones extraordinarias. Como no estamos en un mundo realista, la musica puede expresarse plenamente en el, y es mejor. En el universo de la Heroic Fantasy muchos sentimientos y situaciones son extremados y acarrean ilustraciones cuanto mas fuertes e interesantes. Helena y la orquesta del mundo de las nieblas Capítulo 5: LA PROFECÍA Helena se arrodilló en el suelo, los brazos abiertos para acoger a Ama. " Ama, soy tan feliz de encontrarte de nuevo. Te quiero, eres el más bello de todos los lobos. " Marchaba con dificultad, signo que sus músculos estaban doloridos por el esfuerzo y los choques de una batalla violenta y brutal. Le lamió la cara, luego, habiendo acabado, avisó al número dos de la jerarquía de la jauría que tenía su autorización. Le tocaba a ella, la loba magnífica y blanca se acercó de Helena prudentemente para venir a marcarle su respeto y su afección lamiéndole la cara. " ¿ Eres magnífica, Dios mió que bella eras, cómo te llamas? " Acariciándola, la loba hizo de repente un gruñido de dolor. Helena se percibió que estaba herida. Un corte iba de su oreja, desde su costado izquierdo hasta su cadera. Esto hacía una línea de sangre roja discontinúa quién manchaba la blancura inmaculada de su piel. " ¡ Estas herida, muéstrame! " La loba hizo un movimiento hacia atrás. Miró a Ama que no se movía. " Sé que tienes miedo, pero confía en mí, déjame ayudarte ", Helena hablaba con una voz suave, la mirada hacia el suelo, una mano alargada bajo el hocico de la loba. Lentamente, Helena le acarició la cabeza, y muy lentamente, centímetro por centímetro, ganó su confianza. " Sí eres bella, eres bella, eres la más bella, todo va a salir bien, no te preocupes, esta bien, esta bien, no te preocupes, he aquí, esta bien … " Helena cerraba los ojos y se concentraba con todas sus fuerzas, una mano en la cabeza de la loba y la otra que acariciaba su cuerpo con pequeños movimientos que iban hacia la herida. Tenía un poder que no sabía explicar. Se había dado cuenta de que podía acelerar la curación por la aplicación de sus manos de cierto modo. Lo que no sabía explicar en realidad, era que el campo magnético de sus manos tenía el poder de buscar en el cuerpo las células cepas, estas células tan preciosas porque no determinadas y capaces de reconstituir cualquier órgano estropeado. Su mano izquierda en la cabeza pedía al cerebro enviar la orden, y la mano derecha, barriendo el cuerpo, estimulaba el desplazamiento de las células cepas guiándolas hacia los lugares en dificultad. Ya la loba se sentía apaciguada, olía que este humano le aportaba cosas positivas, la aliviaba. " ¡ Hace falta que te encuentre un nombre! " " Leí en un libro, la historia de una loba extraordinaria que transformó la vida de una gran música. Murió hoy. Se llamaba Alawa. Quieres que se te llame así; ¿ Alawa? " Alawa, se frotó con todo su cuerpo del lado derecho contra Helena, en signo de alegría y de agradecimiento. Lo impregnaba así con su olor, como para bautizarla miembro de honor de su jauría. Luego, todas las cabezas se levantaron al mismo tiempo, las orejas derechas, orientadas hacia el sur, y Ama se puso en movimiento, dando la señal de salida instantánea de su jauría que desapareció en el bosque. El Lobo [videos manga] Distributed by Tubemogul.
2 Dec 2009
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Começa a maratona de estreia dos filmes indicados ao Oscar 2010. A Fita Branca, de Michael Haneke, ganhou a Palma de Ouro em Cannes e está indicado em duas categorias: Melhor Filme Estrangeiro e Melhor Fotografia. Outro que está bem cotado este ano é Preciosa - Uma História de Esperança, o drama sobre a jovem negra, pobre e com dois filhos aos 16 anos, tem várias chances de levar seis estatuetas. Agora, se você quer curtir um filme de suspense mais nos moldes blockbuster a dica é a refilmagem O Lobisomem. Benicio del Toro, Emily Blunt e Anthony Hopkins estão na trama que conta a maldição de um homem mordido pela fera.
12 Feb 2010
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Preciosa versión de la Coronilla o Rosario de la Divina Misericordia, cantada por el Padre Moises Larraga y el Ministerio de música NACE, sobre todo para Orar en estos tiempos tan difíciles y peligrosos, donde parece que los demonios andan sueltos y solo Dios con su Poder los puede someter. MP3 DESCARGABLE: en el video se indica.
22 Feb 2010
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Preciosa versión de la Coronilla o Rosario de la Divina Misericordia, cantada por el Padre Moises Larraga y el Ministerio de música NACE, sobre todo para Orar en estos tiempos tan difíciles y peligrosos, donde parece que los demonios andan sueltos y solo Dios con su Poder los puede someter. MP3 DESCARGABLE: en el video se indica.
22 Feb 2010
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Preciosa versión de la Coronilla o Rosario de la Divina Misericordia, cantada por el Padre Moises Larraga y el Ministerio de música NACE, sobre todo para Orar en estos tiempos tan difíciles y peligrosos, donde parece que los demonios andan sueltos y solo Dios con su Poder los puede someter.
22 Feb 2010
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www.tucasadondequieras.com Preciosa casa nueva muy iluminada, ubicada en elegante condominio, es de 2 plantas, pisos de porcelanato de 1era. sala,comedor, cocina espectacular, 3 dormitorios grandes, 2.5 baños con traga luz, el condominio cuenta con piscina y rancho BBQ privados, canchas de tennis, play-gruyond, jardines internos y externos, caminerías internas y externas, casero, vigilancia/seguridad 24h x 365 dias
2 Mar 2010
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